5 de Febrero de 2025. Una frase del Evangelio de cada día. “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”

Evangelio del día 5 de Febrero de 2025.

Marcos 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?” Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

Hoy nos fijamos en la frase:

“Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”.

Esta frase podríamos aplicarla a la situación de la vivencia religiosa de nuestra nación y de Europa, que han llegado hasta aquí guste o no tal y como son, por el cristianismo.

Jesús, y los cristianos hemos configurado la forma de ser y los valores humanos y sociales, que ahora  se están perdiendo. Estamos empezando a ser incomprendidos en  nuestra tierra y en ocasiones nos encontramos ya con un cierto rechazo social, con desprecios y burlas. Los cristianos somos ahora “los hijos del carpintero”  y consideran que nuestras creencias y nuestra fe es algo caduco e incluso nocivo para el desarrollo de la persona. Nos quieren excluir asegurando que ciencia y fe no son compatibles, sin tener en cuenta que muchas cosas que se consideran científicamente como probadas, “Big Bang” p.e., no demuestran la inexistencia de Dios ya  que en muchos casos son teorías y las teorías a medida que la ciencia avanza también hemos visto muchas veces cambian.

Nos encontramos en un mundo de increencia y de indiferencia, donde lo empírico parece que es lo único válido y verdadero.

Nosotros los Adoradores Nocturnos sabemos que todas esas certezas del mundo, aunque en muchos casos son buenas, no completan al ser humano, no le realizan completamente como criatura, y como Jesús en su tierra natal, tenemos que enfrentarnos a esta realidad, pero con amor, con perdón, con humanidad. Él se hizo hombre como nosotros para enseñarnos el camino.

Es difícil comprender que todo un Dios se abajara a nuestra condición humana. Es un escándalo pensar que ese hombre pueda ser Dios para sus contemporáneos, ¿y para nosotros?, ahí dejo la pregunta.

Para esta sociedad incrédula e indiferente ante los grandes misterios de la vida, somos un escándalo. Creemos en un Dios hecho hombre, al que no vemos con nuestros ojos, y creemos en sus enseñanzas, que se contraponen a los intereses humanos. Por eso, Jesús es un escándalo.

Jesús nos enseña en esta ocasión que ante ese rechazo, actuemos con más fe, con más amor, con más justicia y paz, con más comprensión, con más perdón en nuestra vida diaria.

Reforcemos en nuestras vigilias la fe inquebrantable en ese Dios humano, hecho carne y palabra; que enseña el camino, perdona, ama, se entrega y se queda con nosotros en la Eucaristía, que salva al hombre, para que podamos presentarlo como la esperanza de un nuevo mundo más fraternal y en paz.

Adorado sea el Santísimo Sacramento.

Sea por siempre Bendito y Adorado.

“Ningún profeta es bien recibido en su tierra”                   FVR.

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